Al parecer, dos famosas empresas constructoras brasileñas están usando los servicios de lobbistas con el fin de convencer a funcionarios cercanos al presidente Danilo Medina de la factibilidad de que los tomen en cuenta en el negocio de la generación de energía en el país.
Estas empresas que en el pasado gobierno tuvieron los privilegios de construir las grandes obras gubernamentales, ahora pretenden cambiar hacia el negocio eléctrico, en perjuicio de empresas que llevan décadas en el sector. Los privilegios no son buenos, menos en una gestión como la de Danilo que pregona a todo pulmón la transparencia.
Se sabe de reuniones y compromisos contraídos por funcionarios con los ejecutivos de estas dos empresas, a fin de otorgarles contratos en el sector eléctrico con la metodología del pasado.
Los funcionarios no deben olvidar el manual de ética que rubricaron en presencia del Presidente Medina, así como el escándalo en que se vio envuelta una esas empresas en el año 2009, tras las denuncias de que había sobrevaluado el presupuesto para la construcción de la presa de Monte Grande. ¡Ojo avizor, Presidente!

