Página Dos

RADAR

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El senador Wilton Guerrero haría un valioso aporte no sólo con identificar sino con presentar algún indicio siquiera contra uno de los integrantes del aparato de protección que dice rodeaba al capo boricua José David Figueroa Agosto. El legislador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por Peravia insiste en que los supuestos protectores de Figueroa Agosto no están en la cárcel, porque se trata de “vacas sagradas”. Se la pone difícil a las autoridades al señalar que sólo se ha  detenido a la parte “secundaria” con relación al imperio que se ha atribuido al capturado fugitivo. Como habla con tanta autoridad, y se supone que con conocimiento de causa, el senador peledeísta debería presentar siquiera indicios a las autoridades contra los pejes gordos que dice protegían a Figueroa Agosto. Si es que no lo ha hecho. De esa manera despejaría cualquier duda en el sentido de que sus acusaciones se inscriben dentro de un mero afán de protagonismo para ganar réditos en la lucha contra el narcotráfico. Muchos piensan que las investigaciones están incompletas, pero sobre la base de deducciones no se atreven a afirmar que las autoridades encumbren a relacionados con el boricua por tratarse de vacas sagradas.

Loable prudencia

Ante la tensión en los Ayuntamientos, la prudencia con los movimientos de personal que pidió el dirigente peledeísta José Tomás Pérez a los alcaldes electos no puede ser más oportuna. Los servidores aptos y que cumplen con su labor tienen que ser respetados en sus puestos al margen de su militancia política o de su ideología. Es tiempo de que la nación avance en ese sentido, pues ni el Estado ni los Ayuntamientos son un botín de ningún partido político. José Tomás, considerado uno de los políticos más ecuánimes y sensatos, ha vuelto a dar en el clavo al pedir a los alcaldes electos que se circunscriban a la ley a la hora de cesar empleados. Es un crimen enviar para su casa a una persona que cumple con sus labores por el solo hecho de no pertenecer al partido que ganó las votaciones. Aunque se esté a mil años del respeto a  la institucionalidad, el llamado de José Tomás constituye, a su vez, una saludable expresión de un político en lucha por la Presidencia de la República.

El Nacional

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