El Proyecto de Ley sobre el primer empleo, aprobado por la Cámara de Diputados, se presenta como caramelo envenenado a juzgar por el hecho de que los jóvenes que accedan en esa condición a las empresas no tendrán los beneficios laborales que dispone la ley. La parte positiva de esa pieza sería que las empresas podrían contratar a personal que se emplea por primera vez en calidad de pasantes, lo que ayudaría a disminuir la altísima tasa de desempleo. Sin embargo, esa ley no concede a favor del primer empleo ninguno de los beneficios que el Código Laboral garantiza a los trabajadores, incluido el derecho a acumular ahorros para su provecho en el Fondo de Pensiones o ser incluido en el régimen de seguridad social. El Consejo Nacional de la Unidad Sindical advierte que esa ley del primer empleo provocaría despido de trabajadores formales que serían sustituidos por jóvenes noviciados en el empleo. Ojalá que se revise bien esa ley que parece caramelo envenenado.
Sucesos Opuestos
Dos casos contrapuestos relacionados con el ejercicio del periodismo emergen como noticias de primera plana a nivel internacional. El primero es el escándalo mediático y político desatado en el Reino Unido con la revelación de que un tabloide londinense propiedad del consorcio periodístico del magnate Rupert Murdoch, realizaba escuchas ilegales o intercepción de llamadas telefónicas, a personalidades y funcionarios ingleses. El otro fue la condena a tres años de prisión contra un periodista del diario El Universo, de Ecuador, acusado de difamar al presidente Rafael Correa. En el caso del semanario News of The Word, a sus ejecutivos se les reputa la comisión de un hecho grave, de carácter criminal, que ha desatado una crisis política que involucra al primer ministro Cameron, porque uno de sus colaboradores laboró en ese medio. La condena penal y civil (40 millones de dólares) contra el editor de El Universo, es otro motivo de escándalo y reflexión.

