Transportistas buscan tajada
Es verdad que los precios de los derivados no se corresponden con la cotización del petróleo en los mercados internacionales. Pero tampoco como para que los empresarios del transporte, que tan pésimo servicio ofrecen a los usuarios, quieran subir la tarifa de los pasajes. Máxime cuando la mayoría de los vehículos del transporte urbano e interurbano opera con gas licuado de petróleo, en lugar de gasoil o gasolina. Conscientes de que el Gobierno está en una situación difícil los negociantes del transporte no han tardado en salir a buscar su tajada. Quieren que el Gobierno los compense con más subsidios para no aumentar el precio de los pasajes. El Gobierno tiene su cuota de responsabilidad en la presión que ejercen los choferes. Cuando el petróleo alcanzó los 147.5 dólares el barril los precios de los derivados estaban relativamente más bajos que ahora que rondan los 71 dólares. Pero además los choferes conocen muy bien el punto débil de las presentes autoridades, quienes todas sus decisiones suelen revestirlas de un componente político. Los altos precios de la gasolina y el gasoil no son para que los choferes, tan beneficiados por los diferentes gobiernos, presionen con alzas de los pasajes. Pero saben cómo buscársela.
Crimen suspicaz
Las circunstancias que rodean el asesinato de un ingeniero búlgaro, ocurrido el viernes frente a la plaza Bella Vista, se presta a toda suerte de conjeturas. Constantino Alexandro fue baleado a quemarropa por desconocidos que, al parecer, tenían la misión de ultimarlo. Le dejaron a la víctima 22,500 pesos en efectivo, 203 dólares, una cadena de oro y una pistola. No lo mataron para robarle esas pertenencias, pero por algo lo hicieron. Como las calles no son escenarios para dirimir rencillas ni problemas la Policía tendrá que mover todos sus recursos para aclarar el crimen. Aparentes ejecuciones como la del profesional búlgaro pueden dar la falsa idea de que Santo Domingo es una réplica del Viejo Oeste Americano. O de que escuadrones de la muerte operan con la mayor impunidad. Sin duda que la intención de los victimarios del extranjero era quitarle la vida en cualquier circunstancia. El suceso ocurrió en una zona muy concurrida y prácticamente a la vista de todos.

