El año escolar se inicia formalmente hoy, pero no sin una amplia gama de dificultades a todos los niveles. El elevadísimo costo de los libros y los útiles escolares constituye uno de los principales dolores de cabeza para la familia. Con la virtual anuencia del Ministerio de Educación los colegios privados han abusado con la asignación de libros, al menos en el bachillerato y por demás obligatorios, con precios por encima de los cuatro mil y los cinco mil pesos. No se sabe la razón por las cuales se permite tan abusivos requisitos a los centros privados, que no se toman en cuenta en las escuelas públicas. Si este país anda tan mal en educación el costo de la preparación es sin duda un factor determinante. Cierto es que estudiar no es únicamente asistir a un plantel, pero con todos los gastos en que ha de incurrir una familia el costo de la educación se convierte en un obstáculo desalentador. Por eso hay tantos conflictos sociales. Al iniciarse el año escolar las autoridades deben evaluar con sinceridad cada uno de los factores que en las evaluaciones internacionales determinan que la educación dominicana no pase la prueba. Son muchas las deficiencias en una enseñanza que, para colmo, también es excesivamente costosa.
Feminicidio alarmante
Las mujeres, aunque han dejado de ser el sexo débil, siguen llevando las de perder en los conflictos domésticos. Las 117 mujeres que han sido ultimadas por sus parejas en lo que va de año es una cifra alta, aunque el número sea inferior al registrado por la misma causa y para el mismo periodo en 2009. Las autoridades han dado cuenta de la incautación de unas 470 armas utilizadas en feminicidios y riñas familiares, de las órdenes de arresto, de las conducencias y de las medidas de coerción que se han tomado. Si aún así los feminicidios siguen altos, entonces se requieren de otras medidas más eficaces y de más alcance para controlar la violencia familiar. Con la dispersión y los múltiples problemas que gravitan sobre la familia es difícil una tarea de orientación. Pero algo tendrá que hacerse para evitar feminicidios que dejan niños desamparados y traumatizados. Las autoridades tienen necesariamente que encontrar una respuesta al tenebroso drama.

