El director del Instituto de Recursos Hidráulicos (Indrhi) ha declarado que con motivo de la temporada ciclónica, que se ha iniciado con torrenciales aguaceros, el nivel de las presas están bajo control.
El mensaje de Olgo Santana no ha calado, sin embargo, en las 400 familias que viven en el sector Mesopotamia, de San Juan, quienes han sufrido en carne vida el terror de las inundaciones.
El incremento del nivel de la presa de Sabaneta y la crecida de los ríos San Juan, Maguana y Las Marías han revivido el tétrico drama provocado en noviembre de 1998 por el huracán George, cuando la comunidad de Mesopotamia fue literalmente arrasada por las inundaciones. En menos de una semana el nivel de la presa habría subido de 631 a 636.76 metros cúbicos. El incremento es resultado de los torrenciales aguaceros en la cordillera Central.
Aunque el director del Indrhi dice que los embalses están bajo control como parte de las prevenciones que se han adoptado para reducir el impacto de los fenómenos atmosféricos, los residentes en Mesopotamia y otras comunidades de San Juan no han podido sustraerse del miedo, sobre todo por el recuerdo del desastre ocurrido en 1998. Son síntomas que han de tomarse en cuenta.

