Las más de 3,347 familias aisladas, las 64 comunidades incomunicadas y las más de 37 mil familias desplazadas a causa de los aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de vientos causados por la tormenta Irene constituyen un angustioso balance. El fenómeno, aunque no penetró al territorio, ha dejado copiosos aguaceros que han provocado crecidas de ríos, arroyos y derrumbes en diferentes localidades. Las prevenciones anunciadas por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) no han sido suficientes para evitar los estragos en diferentes comunidades del fenómeno atmosférico. En Nagua ha habido que desalojar a decenas de familias, mientras que en El Seibo el río Yobó había aislado a Sabana de la Mar y Hato Mayor, así como a El Llano, Arroyo Grande, La Cuchilla y Caciquilla. Monte Plata también quedó incomunicada por la crecida del río Yabacao. Los daños materiales ocasionados por las crecidas e inundaciones son cuantiosos. En San Cristóbal, los desplazamientos y daños causados por la crecida de los ríos Nigua y Yubaso resaltaron la necesidad de construir otro muro de gaviones debajo del puente Madre Vieja para contener la embestida de las aguas. Tras los estragos la obra se ha tornado prioritaria.
Vueltas al globo
¿Cuál es la razón por la que la Lotería Nacional va para tres meses sin pagar el salario a sus empleados? Cuesta aceptar que una entidad que patrocina millonarios programas de asistencia se haya descapitalizado como por arte de magia. La remoción del administrador en medio de la crisis financiera ha creado más incertidumbre en el personal, pero también más conjeturas sobre las operaciones de la entidad. Enrique Martínez fue designado director del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), pero el Gobierno no ha nombrado todavía su sustituto. Antes de su remoción, Martínez había atribuido la crisis a que el Ministerio de Hacienda no ha acatado una transferencia de 40 millones de pesos dispuesto por el presidente Leonel Fernández. Pero no explicó la razón por la que la entidad se quedó sin recursos para pagar los sueldos de sus empleados. Como hasta donde se sabe las cuentas no han sido embargadas, entonces debe explicarse en qué se gastaron. El caso de la Lotería es muy suspicaz.

