Es innegable que el régimen del coronel Muamar el Gadafi se ha desmoronado, pero la captura del otroro líder libio es determinante para que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y las tropas rebeldes puedan cantar victoria. Aún así las perspectivas son inciertas como se advierte, desde ya, con las atrocidades de los insurrectos contra la población civil. Gadafi, pese a los 42 años que tenía en el poder, gozaba de gran respaldo en amplios sectores, muchos de los cuales, sin importarles las consecuencias, han salido en defensa de su régimen. De ahí que los combates puedan tornarse más feroces, mientras Gadafi, de quien se sospecha que está refugiado en Sirte, su ciudad natal y uno de los reductos de su régimen, resista los embates de las fuerzas interventoras de la OTAN (Organización del Tratado de Atlántico Norte) y de los insurrectos. Aunque las Naciones Unidas haya reconocido al Consejo Nacional de Transición como la autoridad legítima de Libia. La conformación al vapor del organismo anticipa el caos social y político que se instalará en Libia una vez se exintga el fantasma de Gadafi. Todo indica que, pese a los combates en Trípoli y el avance hacia Sirte, las próximas horas serán decisivas en torno al sangriento conflicto.
Estímulos monetarios
El Gobierno estadounidense todavía bailotea las medidas que se propone para apuntalar el crecimiento y el empleo. Aunque el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo que está listo para actuar si el deterioro avanza, aplazó para septiembre el anuncio de las decisiones que se tomarían. La crisis económica ha impactado tan fuerte que salvo Alemania, China y las potencias emergentes, el resto ha sentido sus efectos. Agencias de calificación de riesgo han degradado la categoría de las finanzas estadounidenses y, a causa de la crisis, el presidente Barack Obama está en su peor momento en los más de tres años que lleva en el poder. En su esperado discurso ante la conferencia anual de banqueros en Jackson Hole, el presidente de la Reserva Federal evitó, en contraste con lo ocurrido hace un año, evidenciar las medidas para enfrentar la crisis que tiene en vilo al resto de las economías. A lo más que se limitó fue a decir que se cuentan con varios instrumentos para actuar.
