Ruido
Jurídico
No resulta saludable para el ordenamiento jurídico y la buena marcha de la justicia la polémica tripartita que escenifican jueces asociados, Ministerio Público y Suprema Corte de Justicia, un pleito que gira alrededor de la controvertida sentencia de la jueza Gisselle Méndez, quien declaró extinguida la persecución penal contra acusados de apropiación fraudulenta de terrenos de Bahía de las Águilas. Ese fallo mereció fuertes críticas del procurador general, Francisco Domínguez Brito, que lo calificó de vergonzoso, juicios que fueron rechazados por la presidenta de la Asociación de Jueces, Yudelka Villanueva, en una comparecencia pública, que mereció la repulsa del titular de la Suprema, Mariano Germán Mejía, quien negó que haya concedido permiso a esa magistrada para participar en un programa radial. Ahora se debate si los jueces pueden o no pronunciarse públicamente sobre cualquier asunto, sin tener que pedir permiso a sus superiores. Sin adentrarse en vericuetos constitucionales, siempre se ha dicho que los jueces se pronuncian por sentencia y los fiscales por dictamen. No parece saludable que jueces y fiscales abandonen la sala de audiencia y discutan la validez o no de sus actos a través de los medios de comunicación. Ambos funcionarios judiciales pueden decir todo lo que quieran en audiencia o en la academia.
Espionaje
telefónico
Sin que se supiera oficialmente, el Gobierno de Estados Unidos lleva casi seis años interviniendo teléfonos, correos electrónicos y recolecta información a través de las cuentas Google, Facebook o Skype. Todo se descubrió cuando un periódico británico divulgó que autoridades estadounidenses registran millones de llamadas de clientes de Verizon, la segunda compañía telefónica de la Unión Americana. El presidente Barack Obama ha justificado ese mega espionaje al señalar que los ciudadanos no pueden aspirar a un cien por ciento de privacidad. La verdad es que en Estados Unidos se ha cumplido la profecía de una famosa obra de mediado de siglo veinte, en el que se advierte que el hermano mayor te vigila, a través de un Ministerio del Pensamiento y de la verdad. Resulta curioso que cuando era candidato, el presidente Obama criticó este sistema de espionaje que ahora defiende y amplía por todo el mundo.

