Tal parece que en el Gobierno no hay consenso sobre la alternativa de los combustibles para lidiar con la producción de energía. Mientras la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) se decanta por las plantas a carbón, llamando a concurso para la instalación de dos unidades de 300 megavatios cada una, el ministro de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, destaca que el gas natural es la mejor alternativa.
Alega que además de representar ahorros para la industria y el transporte, es la opción más idónea para el medio ambiente. Su apreciación de que el gas natural representa el combustible del futuro entraña por lo menos disensión sobre el interés que ha puesto la CDEEE en las plantas a carbón. Si el gas natural es la elección más barata y eficiente, como alega Del Castillo Saviñón, entonces la CDEEE no hace la mejor apuesta con el carbón como parte de la alternativa para modificar la matriz de generación para enfrentar el problema eléctrico. Al margen de que también contemple la instalación de plantas de ciclos combinados (carbón y gas natural) para lidiar con una crisis cuya solución supone la inversión de miles de millones de pesos. La falta de consenso es visible.
Atractivos de Trinidad
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, no había acabado de salir bien de Trinidad y Tobago cuando llegó a la isla en visita oficial nada menos que el presidente de China. La presencia de dos figuras tan prominentes de las dos grandes potencias confiere a la pequeña isla de menos de dos millones de habitantes un atractivo muy particular. Es muy obvio. A pesar de su cercanía con Venezuela, el interés político, como se ha alegado en cuanto a la visita de Biden, no da por ningún lado. Como cuarto productor de gas de la región y sus dos tipos de petróleo, el interés económico es más visible tanto por parte Estados Unidos como de China es más posible. La región tendrá que seguir los pasos a las potencias y prestar más atención a una nación del Caribe que, por pequeña, no deja de ser de gran importancia política y económica. Figuras como Biden y Xi Jimping acaban de trazar las pautas sobre los atractivos de una nación que apenas se nota en el mapa de la región.

