Debates encendidos
Con todo y que peledeístas y perredeístas han consensuado crear una sala constitucional independiente de la Suprema Corte de Justicia, cabe esperar que la conciencia sea lo que prime en los debates. Tanto en lo que respecta al tribunal como en las discusiones del controversial artículo sobre el aborto. Para nadie es un secreto el miedo al poder de la Iglesia y el oportunismo que giran en torno al capítulo constitucional acerca del aborto. Al menos los legisladores peledeístas fueron dejados en libertad de votar conforme a sus creencias con relación al aborto. Peledeístas y perredeístas, que ya se habían puesto de acuerdo en torno a Ley de Partidos Políticos, consensuaron la aprobación de la sala constitucional, que objeta el presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Jorge Subero Isa, y un tribunal electoral conformado por tres miembros y dos suplentes. Subero Isa considera que la Sala no sólo mutilaría, sino que dificultaría la administración de justicia. Al margen de los efectos es saludable que la clase política se ponga de acuerdo sobre asuntos de interés colectivo. Aunque lo más saludable sería, claro está, que el compromiso no se limite sólo a la aprobación, sino a su estricto cumplimiento. Lo que no pasa ni con la Constitución.
Ausentismo inquietante
Las auspiciosas perspectivas que cobró el diálogo sobre la crisis en el sector salud comienzan a diluirse por el preocupante ausentismo de los últimos dos encuentros de técnicos del Gobierno. Por lo menos hasta el jueves no se contaba con el importante informe que rendiría una comisión oficial sobre las nóminas y los sueldos en la Secretaría de Salud Pública como base para analizar el reajuste que reclaman médicos y enfermeras. El ausentismo de los técnicos de la Secretaría de Hacienda se la pone difícil a monseñor Agripino Núñez Collado, quien ha hecho ingentes esfuerzos a favor del diálogo de los médicos y enfermeras con el Gobierno. Los dirigentes gremiales, doctor Waldo Ariel Suero, del Colegio Médico Dominicano, y licenciada Minerva Magdaleno, de la Unión de Servicios de Enfermería, esperan que el impasse sea superado en el encuentro convocado para el martes próximo. Pero la inquietud late, pues se piensa que el ausentismo se debe a tácticas dilatorias.

