Se presta a muchas especulaciones la renuencia del tribunal para citar testigos que imputados en el caso sobre el boricua José David Figueroa Agosto consideran fundamentales para sus medios de de defensa. Como si se tratara de un imposible, porque no se le ha hecho el menor caso, desde un primer instante Sobeida Félix Morel ha reclamado a través de su abogado que se cite al director del Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), mayor general Ramón Antonio Aquino García; al fiscal adjunto Ricardo Manuel Féliz Sterling, al coronel Elvis Florencio Soriano Familia, a Kennedy Landolfi Román Rosario y a Mario de la Cruz. ¿Cuál es el problema para que esos ciudadanos comparezcan como testigos en el proceso contra los implicados en las operaciones ilícitas que se atribuyen a Figueroa Agosto? Sin importar incluso las pruebas que se puedan aportar a todos los imputados hay que reconocerles el derecho a la presunción de inocencia y garantizarles un juicio justo. Las autoridades se incriminan al oponerse a la comparecencia de personas que pueden ayudar a esclarecer el proceso contra los imputados en el sonado caso. La renuencia para citar testigos se interpreta como denegación de justicia.
El Vice y la pobreza
Por supuesto que no ha sido a través de la tarjeta Solidaridad, cuyo número de beneficiarios en lugar de reducirse se ha incrementado, que el Gobierno, según el vicepresidente Rafael Alburquerque, ha logrado reducir la pobreza de un 43 a un 34 por ciento en los últimos seis años. Es posible que muchas naciones se interesen en la fórmula aplicada por el Gobierno para conseguir en sólo seis años un milagro que ni siquiera Brasil bajo la gestión de Lula da Silva ha podido lograr. Pero no se trata de la única asombrosa conquista alcanzada desde el 2004 a la fecha. Según Alburquerque, la indigencia se ha reducido de un 16 a un 10 por ciento y la brecha entre ricos y pobres ha disminuido de un 58 a un 50 por ciento. Con esa mejoría programas sociales como Solidaridad, el barrilito de los senadores y muchos otros pierden cada vez más su razón de ser. Y lo mismo que las quejas, por interesadas, sobre el desempleo y las deficiencias en servicios fundamentales.

