La supuesta asignación a allegados y relacionados de locales en el recién inaugurado Merca Santo Domingo ha detonado una temprana crisis que amenaza las operaciones del centro de acopio. El primer síntoma es la suspensión a partir del lunes próximo de la recepción y distribución de frutas que, por las alegadas irregularidades que atribuyen al ministro de Agricultura, Salvador Jiménez, han anunciado los comerciantes del Mercado Nuevo. Luis Cabrera, presidente de una federación de comerciantes, señaló que el Merca Santo Domingo, cuya construcción se inició en 2001, fue concebido para beneficiar a los consumidores y no a ningún funcionario ni relacionado. Los tantos tropiezos han restado entusiasmo a la importante y costosa. Desde antes de su inauguración en la primera semana de junio el centro, construido por el Gobierno, ha generado múltiples controversias. Además de protestar por la asignación de los puestos, los comerciantes del Mercado Nuevo rechazan que se privatice su administración. Agricultura habría violado un acuerdo a que llegó con los vendedores del Mercado Nuevo para asignarles módulos en el centro, cuya construcción supuso una inversión superior a los cinco mil millones de pesos
Rumbo perdido
¡No me defienda, compadre! Es la frase que cabe en la protesta que mantienen estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) contra la simbólica revisión de la tarifa académica. No se dan cuenta esos pseudolíderes estudiantiles que con su actitud atentan contra la supervivencia de la casa de estudios y, por ende, contra ellos mismos. La personalización del conflicto los ha hecho perder el horizonte, lo que puede ser un reflejo de la crisis de conciencia que vive el país. Las autoridades, que pudieron errar al no discutir ampliamente el reajuste, han tenido la suficiente sensatez de flexibilizar la aplicación. Pero los dirigentes estudiantiles, que paradójicamente no han sido tan radicales frente a las retenciones de recursos a la UASD de parte del Gobierno, no han entrado en razón. La medida ha sido para mantener la universidad abierta, mejorar en algo la calidad de la enseñanza y evitar motivos para una eventual privatización. Los estudiantes han debido entenderlo.

