Más que las declaraciones que suelen firmar los diplomáticos y los líderes políticos, los muchachos que representan a Panamá en el preolímpico de baloncesto dieron una auténtica demostración de amistad y solidaridad, a propósito del accidente en que se fracturó una pierna el jugador dominicano Edgar Sosa. En medio de la conmoción que significó para el equipo dominicano el derrumbe de un jugador sobresaliente, los panameños formaron con los nuestros una cadena humana para llorar y rezar. Al reanudarse el partido, del cual quedaban 37 segundos, tocaba el balón a los compatriotas del general Torrijos, y éstos no hicieron ofensiva, sino que picaron la bola hasta agotar el tiempo y República Dominica alcanzó su victoria holgadamente, pues iba con ventaja. Se trata de un puro sentimiento de hermandad, por encima de convenios y acuerdos protocolares. La competencia deportiva es una vía franca para el entendimiento entre los seres humanos. Sobre todo cuando se practica con altura y sin olvidar que en toda circunstancia, la persona es lo más valioso. Hay mucho que aprender del ejemplo de estos jóvenes.
Temor por inversiones
La Asociación de Empresas Industriales de Herrera ha vuelto a alertar sobre el impacto de la criminalidad en el clima de inversiones. Y la verdad es que la dimensión alcanzada por la inseguridad no se puede minimizar ni maquillar con estadísticas. Es tan dramática que el sector empresarial teme que se convierta en un obstáculo para el turismo y la inversión nacional y extranjera. Las autoridades, que no han dado pie con bola con programas como Barrio Seguro y otros anuncios, tienen que evitar por todos los medios que la violencia sirva para espantar a inversionistas. La circunstancia exige hacer todo lo posible para restaurar el orden y la seguridad. Los empresarios de Herrera están muy lejos de crear falsas alarmas con la advertencia sobre el efecto que puede tener la criminalidad y la delincuencia en el clima de inversiones. Se trata de un malestar que ha sido enarbolado en muchas otras ocasiones por diferentes sectores. Aunque sin duda últimamente se ha tornado más dramática.
