Rebrote
Criminalidad
En el velatorio de la escolta de sus hija asesinada por desconocidos, el presidente Danilo Medina no había terminado de reclamar a la Justicia más energía contra la delincuencia cuando en San Pedro de Macorís un miembro de su propio cuerpo de seguridad era apuñalado para despojarlo de su arma de reglamento. De los sucesos se puede deducir entonces que además del endurecimiento de las penas, más energía por parte de los jueces, el patrullaje militar e incluso los movimientos en la Policía, se necesitan todavía otras medidas para restaurar la seguridad ciudadana. Podrá ser mera coincidencia que en esta semana hayan sido acribillados el teniente de la Fuerza Aérea, Manuel de Jesús Sosa Jiménez, y la segundo teniente del Ejército, Suleika Ponciano Solano, así como la herida durante un atraco al teniente Johnny Vásquez, miembro de la seguridad del Presidente. Sin embargo, los sucesos representan un llamado de atención sobre las condiciones sociales que provocan la oleada de violencia que tiene en ascuas a la población. La gente que sale a la calle a cometer sus fechorías, lo hace dispuesta a todo: matar o que la maten. Son factores que han de tomarse en cuenta, al margen de que la Justicia actúe con más energía, se refuerce el patrullaje militar e incluso se contemple la pena de muerte en la modificación del Código Procesal Penal.
Caso se pone feo
Parece, por lo visto, que está cerca de salir toda la verdad sobre la muerte de un alemán durante una balacera con agentes de la Policía ocurrida en octubre de 2012 en Sosúa, Puerto Plata, en la cual otros tres teutones resultaron heridos. La versión de la Policía fue que los extranjeros enfrentaron a tiros a una patrulla de la Policía que había acudido a su residencia, ubicada en el sector La Mulata, ante la denuncia de vecinos de que practicaban ritos satánicos. En el tiroteo murió el alemán Peter Ebert Demetrick. Pero ahora ha resultado que de la residencia de los alemanes habrían desaparecido dos cajas fuertes que contenían más de 60 millones de pesos en efectivo, además de lingote de oro, joyas y relojes de marca Rolex. Nada se ha confirmado, pero de acuerdo con la fiscal de Puerto Plata, Alba Núñez Pichardo, con relación a los sucesos son investigados dos coroneles y más de 20 agentes de la Policía, sin duda que por presiones de la embajada de Alemania para que los hechos sean esclarecidos. Que es lo ocurrirá, más temprano que tarde.
