El Consejo Nacional de la Magistratura ha designado de manera unánime al magistrado Francisco Ortega Polanco como juez de la Suprema Corte de Justicia en sustitución del doctor Jorge Subero Isa, quien renunció a esa curul, al no ser reelecto como titular del alto tribunal. La escogencia de Ortega Polanco ha sido un merecido premio a una trayectoria impecable de un juez de carrera, que ha escalado los diversos peldaños de la judicatura en base a su honestidad, capacidad y acendrada vocación de servicio. Es también un premio a la juventud, que demuestra que no se requiere de ancianidad para poder interpretar cabalmente los textos jurídicos, aunque siempre es posible acumular experiencia con el tránsito de los años. Jurista, escritor, catedrático y periodista, el doctor Ortega Polanco, quien laboró por muchos años en el diario Hoy, será de gran provecho y utilidad en la Suprema Corte, donde se combina una plantilla de jueces jóvenes y veteranos que acarrean la enorme responsabilidad histórica de administrar sana justicia y compilar rica jurisprudencia que ayude a fortalecer el sistema de derecho y la democracia política.
Senasa agoniza
A Nélsida marmolejos, directora de Información y Defensa del Afiliado (Dida), le asiste toda la razón al considerar como deplorable el enfrentamiento entre las autoridades del Seguro Nacional de Salud (Senasa) y de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), por un alegado déficit en las operaciones del seguro médico estatal. Ahora no se sabe si de verdad el Senasa está en condición de quiebra, como afirma el director de Sisalril es manejable, como dice la titular del Senasa, Altagracia Guzmán Marcelino, quien dijo que el déficit es solo de 300 millones de pesos y no de dos mil 500, como afirma Fernando Caamaño. No se sabe si alguna autoridad mayor puede mediar en este pleito y salvar al Senasa, que representa un asunto de vida o muerte para miles de familias pobres.

