El Gobierno ha sepultado el Consejo Económico y Social (CES) al recurrir al Congreso para decidir sobre la reforma tributaria. De hecho, tampoco le había hecho caso a sus recomendaciones. Pero ya se sabe que la entidad no es el escenario para debatir ningún problema de interés nacional, a menos que actúe como caja de resonancia del Ejecutivo. Ahora sectores como el bancario tendrán que echar su pleito en el Congreso sobre su oposición al gravamen de un 10 por ciento a los intereses de los ahorrantes y los beneficios de los accionistas. También la industria turística, que insiste en que la reforma tributaria impactará negativamente en ese renglón. Si era lo que se proponía, el Gobierno ha conseguido fragmentar la unidad monolítica del sector empresarial, de forma tal que cada sector defienda por separado sus propios intereses. La banca y la industria turística no son los únicos que tendrán que pitchar su juego en el Congreso, sino las zonas francas y el comercio. Y no se descarta que como parte de la estrategia consigan algo. Las cámaras legislativas necesitan, sin tocar su barrilito y otros privilegios, proyectar una imagen de flexibilidad e independencia para guardar las apariencias. Cada quien tiene que estar preparado.
Contra el dengue
En el acto donde anunció la jornada contra el dengue el ministro de Salud Pública reclamó el concurso de la población para combatir una epidemia que, además de las muertes, ha afectado a unas siete mil personas. Que se haya perdido tiempo para tomar la decisión no quita que se brinde la colaboración que a todas luces necesitan las autoridades sanitarias para lidiar con una enfermedad que se ha propagado por todos los confines del territorio. Si bien el funcionario había sido advertido en reiteradas ocasiones sobre el auge de la epidemia, el asunto no es para mirar atrás ni perder el tiempo en querellas. Por ahora hay que unirse en la jornada para reducir el impacto de una enfermedad que las autoridades no acaban de prevenir a tiempo. El ministro Freddy Hidalgo ha reclamado a la población que contribuya con la eliminación de los criaderos del mosquito que transmite el mal, al tiempo que ha movilizado al personal de la cartera. Un paso de su parte.

