Correa símbolo de valor
Es digno de antología el valor que demostró el presidente Rafael Correa al desafiar a los golpistas que el jueves lo agredieron y mantuvieron secuestrado en un hospital hasta que fue rescatado por tropas leales. El mandatario se comportó a la altura de las circunstancias, sin cejar un ápice frente al intento de subvertir el orden institucional, pero tampoco en su decisión de impulsar cambios sociales y políticos. Los ecuatorianos tienen más razones para sentirse orgullosos y respaldar a un gobernante que no se amilanó, sino que enfrentó con gallardía a los insurrectos que lo acorralaron en un cuartel de Quito, donde había asistido para negociar directamente con los agentes. No se rajó cuando los agentes le gritaron mentiroso, mentiroso y le arrojaron gases lacrimógenos, sino que advirtió: Señores, si quieren matar al Presidente, aquí está, ¡mátenlo!, si les da la gana; ¡mátenlo!, ¡si tienen valor! Pero seguiremos con una sola política de justicia y dignidad. Aplacada la chispa subversiva, el mandatario ecuatoriano declaró, eso sí, que no habrá perdón ni olvido. Amén de la reacción popular, de la intervención de fuerzas leales y de la rápida movilización internacional, la gallardía de Correa fue determinante para abortar la tentativa golpista.
Comicios en Brasil
La candidata oficialista Dilma Rousseff, una ex guerrillera y economista de 62 años de edad, es la amplia favorita para ganar las elecciones de hoy en Brasil. La victoria de Rousseff, quien fue prisionera política y superó un cáncer, representa otro peldaño para el ascenso político alcanzado por la mujer en América Latina. La candidata del Partido de los Trabajadores es mucho más que la pupila del popular presidente Luiz Inacio Lula da Silva en la contienda con el veterano ex alcalde de Sao Paulo, el socialdemócrata José Serra. Sin embargo, los 35 millones de pobres que el Gobierno izquierdista ha catapultado a la clase media serán siempre el mejor soporte de su candidatura. Con todos los vientos a su favor, Rousseff, cuyo entorno ha sido salpicado por denuncias de corrupción, ha tenido el tacto de una campaña moderada. Pese a algunos incidentes en el proceso las elecciones de hoy en Brasil son un ejemplo de avance para el sistema democrático en América Latina.

