Boca Chica, que tiene en el turismo una de sus principales fuentes de empleo, no pasa por su mejor momento. La basura y crisis en los servicios de agua y luz dan al traste con el esplendor de Boca Chica como destino turístico. Sin hablar de las consecuencias que ha tenido la delincuencia en la hotelería, el comercio y otras actividades. Preocupado por la proliferación de desechos, el alcalde Daniel Ozuna ha solicitado al Consejo Estatal del Azúcar (CEA) la compra de 200 tareas para ampliar el vertedero. Pero el CEA, aunque según él ha venido miles de tareas en la comunidad a particulares, ni siquiera le ha contestado, como si le importara un comino la suerte del municipio. Además de la basura residentes en cuatro comunidades también están con el grito al cielo por la escasez de agua potable y la crisis en el servicio eléctrico. Las plagas han motivado que decenas de personas residentes en los sectores Monte Adentro, Los Tanquecitos, Los Batados y Brisas del Caucedo tomen las calles en protesta por la crisis en los servicios. Entienden que la movilización es la única forma para llamar la atención de las autoridades sobre los ocho días que llevan sin luz ni agua, como si estuvieran pagando alguna culpa. Es preocupante.
Servicios precarios
Organizaciones comunitarias, médicos y enfermeras han denunciado que la escasez de agua y la basura afectan los servicios del hospital Luis Eduardo Aybar. Los montones de desperdicios en la periferia ofrecen no sólo un panorama repelente, sino que atentan contra la salud del personal y los pacientes. No sólo las calles, sino la parte trasera del hospital están repletas de desperdicios, que atraen ratas y alimañas que son vectores de enfermedades como la leptospirosis. Es cuestionable que las autoridades no puedan retirar la basura que ahoga tanto al hospital como a los vecinos del sector. La escasez de agua es otro de los problemas que limitan los servicios del centro, de acuerdo con los denunciantes. El Ayuntamiento del Distrito Nacional y el ministerio de Salud Pública tendrán que tomar cartas para resolver tanto la acumulación de basura como la falta de agua que afectan al concurrido centro médico. La situación no puede ser más precaria. No hay que dramatizar.
