El Gobierno está compelido a prestar la mayor atención al drama que padecen miles de personas hoy en condiciones de desplazados por las inundaciones causadas por el paso de la degradada tormenta Chantal.
La situación es aún más dramática porque el número de viviendas afectadas por el mal tiempo es ahora de 2,228, lo que indica que miles de familias confrontan dificultad para retornar a sus hogares.
Aunque la tormenta, debilitada a onda tropical, no causó daños mayores a la agricultura ni a la infraestructura vial, su espectro nuboso produjo intensas lluvias que a su vez causaron desbordamientos de ríos y cañadas que anegaron asentamientos humanos cercanos a esos caudales o ubicados al pie de estribaciones.
Se sabe que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) realiza los mayores esfuerzos para socorrer a esas familias, pero por la magnitud del drama se requiere que el Gobierno procure mayores recursos a través del Fondo de Emergencia para ayudar a reparar viviendas o procurar otros remedios temporales en lo que se diseñan y ejecutan soluciones definitivas.
Es menester también la activa solidaridad y asistencia de Salud Pública, Comedores Económicos, Plan Social e instituciones de la sociedad civil.
