DECISIÓN bena fuente
La decisión de la Junta Central Electoral (JCE), de fiscalizar los gastos en que incurran precandidatos a puestos electivos en las convenciones de los partidos de la Liberación (PLD) y Revolucionario (PRD) puede servir como base primaria para detectar fuentes espurias en el financiamiento de las campañas electorales. La JCE realizará monitoreos del gasto de publicidad, radial, televisiva y gráfica de los aspirantes, así como el uso de los espacios públicos y privados, lo que también podría ayudar para establecer el nivel de uso de recursos del gobierno o del Estado a favor de tal o cual fulano. Lo mejor sería que jueces electorales, comisiones de ética y fiscales pongan atención a todas las carpas que se levantarán en esa feria del derroche. Lo cierto es que desde ya se observa una llamativa exhibición de recursos en la promoción de candidaturas para diferentes puestos electivos. Tanto como la penetración del narcotráfico, la Junta debe intervenir para identificar las fuentes de tanto dinero que se invierte en el proceso electoral. Hay otras prácticas que deberían fiscalizarse, pero, mientras tanto, satisface que se impida recursos al menos de dudosa procedencia.
Constitución caos jurídico
Al otro día de proclamada la remozada Constitución, el Congreso tendrá que trabajar día y noche en la reformulación de decenas de leyes y códigos que colisionarán con el nuevo texto sustantivo, o de lo contrario la República se expondría a un caos jurídico. Antes de que termine el año, las cámaras tendrán que adecuar a la nueva Constitución, códigos tan importantes como el Monetario y Financiero o leyes tan trascendentes, como la de inversiones públicas y el estatuto de Educación. El ensamblaje judicial ha sido objeto también de severa modificación, por lo que el Congreso tendrá que actuar más rápido que inmediatamente para evitar que todas las sentencias o resoluciones judiciales sean objeto de instancia de inconstitucionalidad. Lo grave del caso es que la inmensa mayoría de senadores y diputados ya están inmersos en sus campañas reeleccionistas, por lo que será poco el tiempo que dedicarán a las sesiones legislativas. Dios quiera…
