El retiro forzoso y la cancelación de los oficiales y alistados de la Policía que habrían participado en un allanamiento ocurrido el 6 de octubre de 2012, en Sosúa, donde fue muerto un alemán y se alega que desaparecieron unos 65 millones de pesos en efectivo, representa otro paso importante en la investigación que se ordenó para aclarar el suceso.
Pero todavía hay que determinar las reales circunstancias en que fue muerto Peter Demetrick y el destino que se habría dado, en caso de ser cierto, a la fortuna que desapareció de la residencia del extranjero durante el operativo dirigido por un fiscal de Puerto Plata identificado como Ramón Cabrera Veras.
La versión inicial de la Policía sobre el suceso fue que Demetrick, quien era miembro de una supuesta secta que practicaba ritos satánicos, había enfrentado a tiros a los agentes que participarían en el alegado allanamiento a su vivienda del residencial La Mulata III.
También se dijo que al grupo, encabezado por el alemán Peter Brunks, quien resultó herido de bala, le habían confiscado un arsenal de armas largas y cortas. Por interés de la embajada de Alemania la investigación ha determinado que el allanamiento fue irregular, que no existía tal secta satánica y la desaparición de la plata y otros bienes. Pero todavía quedan otros cabos.
