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Una descarga equivalente a 500 mil kilos de dinamita, como la liberada por el terremoto que azotó a Haití, era, con todo y lo terrible que han sido los daños,  para causar males todavía peores. Máxime en una nación con una estructura arquitectónica tan vulnerable a los embates de cualquier fenómeno atmosférico. Expertos como el español Angel Carbayos, presidente de Geólogos del Mundo, estiman que la liberación de energía como la del sismo que devastó a Haití, de 7 en la escala Richter, producen, por su intensidad y magnitud, unos efectos aterradores. Con la secuela de desgracias jamás podría decirse que el país está bendito, pero la dimensión del sismo era para que el territorio se hundiera. El científico español señaló que no son frecuentes los terremotos de tal envergadura desde hacía varias décadas en el Caribe, a pesar de ser un área de gran actividad. Siempre se ha dicho que Haití está sumido en un sistema de fallas bajo el mar. El problema complica la reconstrucción a que ha quedado abocado ese país tras la desgracia que causó cientos de miles de muertos, heridos y damnificados, así como la destrucción de templos religiosos, hospitales, escuelas, oficinas públicas, locales comerciales y otras instalaciones.

Ley de Partidos

La convocatoria de una legislatura extraordinaria debe servir no sólo para proclamar la nueva Constitución, sino para aprobar la Ley de Partidos Políticos. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no debe temer a una legislación que contribuirá a adecentar el ejercicio político y a frenar, como han planteado distintos sectores, la incidencia del narcotráfico en esa actividad. Tras comprometerse con la legislación, el peledeísmo ahora parece huirle como el Diablo a la cruz. El transfuguismo que tanto ha degradado el quehacer partidario y la utilización de los recursos del Estado son dos de las prácticas que sanciona el  proyecto de ley. La legislatura extraordinaria convocada por el presidente Leonel Fernández debe servir de escenario para que se sancione de una vez y por todas una pieza llamada a elevar el nivel del debate político. El PLD, si en verdad se identifica con la decencia partidaria, no debe objetar una pieza que cuenta con un gran respaldo.

El Nacional

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