El rumbo que ha tomado la intervención del Ayuntamiento de Santo Domingo Norte del vertedero de Duquesa se presta, en honor a la verdad, a las más variadas conjeturas. Las explicaciones del alcalde Francisco Fernández no han sido las más convincentes y, antes que despejar, han creado más interrogantes sobre el conflicto en torno al gigantesco basurero.
Fernández ha alegado que la decisión fue adoptada por el Concejo de Regidores de la Alcadía, porque la empresa que administraba el vertedero desde 2007, Lajun Corporations, no cumplía las estipulaciones del contrato.
Aunque no indicó cuáles aspectos, sí adelantó que convocará a una licitación pública, porque para administrar el vertedero se necesita una empresa con capacidad económica y con experiencia en la materia que haga las transformaciones económicas que soñamos nosotros.
Pero al mismo tiempo pareció descartar esa licitación al señalar que mientras el vertedero esté bajo su control está garantizado el servicio de recepción, operación y tratamiento de los residuos y desechos, sin ningún tipo de interrupción. Pero, para evitar confusiones, debería transparentarse todo lo relativo a lo que muy bien podría calificarse como el gran negocio de la basura.
