Un abrazo por la paz, concebido por jóvenes de Santiago en respuesta a la ola violencia, es un gesto cargado de mucho simbolismo. No se trata de la solución a la inseguridad y la desconfianza que tornan tan huraña a la gente, pero sí de una acción que contribuye a bajar tensiones. Ante tanta incertidumbre un abrazo cálido, una sonrisa sincera o un saludo afectuoso son mensajes que pueden contribuir a aliviar el lastre que soporta la población como resultado de mçultiples adversidades. Con la consigna En vez de un golpe, una caricia los jóvenes santiagueros sorprendieron a los transeúntes por el centro de la ciudad con cálidos abrazos a favor de la paz. Unas 25 mil 896 personas dicen los propulsores de la novedosa iniciativa que obtemperaron al abrazo por la paz. La meta del grupo era abrazar mil personas, pero la superaron con creces. Con el gesto, que no se trató únicamente de una suerte de catarsis, quedó demostrado que una inmensa mayoría no ha perdido la esperanza de vivir en paz y armonía, sin los sobresaltos que impone la inseguridad. Y también debería servir al liderazgo político y social para fundamentar sus prédicas y acciones en la verdad, además de actuar con sinceridad. Otra vez la juventud ofrece un buen ejemplo.
La deuda de CDEEE
El economista Edwin Croes ha pintado un panorama que asusta, por lo tétrico, sobre el oscuro sector eléctrico. Si es verdad, como declaró, que hoy la deuda ronda los 940 millones de dólares, de los cuales de intereses sólo se pagarían 15 millones, hay que encomendarse al Todopoderoso. Con los frecuentes apagones de estos días y los abusivos incrementos en las facturaciones los consumidores sienten que hay problemas. Con todo y que las interrupciones puedan ser prorrateadas para evitar malestar en la población, sobre todo ahora que se han puesto de moda las encuestas. Croes, del Observatorio de Políticas Públicas, dice que la crisis eléctrica es una de los legados que heredará el próximo Gobierno. Y la atribuye a que las autoridades interrumpieron la renegociación de contratos para centrarse en la satanización del Acuerdo de Madrid. El caso es que, de acuerdo con su pronóstico, si se presiona por el pago el país podría apagarse en cualquier momento.
