La Cámara de Comercio y Producción de Santiago ha citado una retahíla de obstáculos que dificultan la instalación de pequeñas empresas. La exposición, formulada por su vicepresidente Marco Cabral, y el director ejecutivo, Fernando Puig Miller, debe ser tomada por el lado positivo. Eso es que si hay algún obstáculo, aunque no sean todos los enarbolados por los empresarios, corregirlo de inmediato. Porque lo importante es derribarlos para que la pequeña empresa, sobre la que se han formulado tantas expectativas, pueda prosperar. Por supuesto, directivos de una entidad con tanto prestigio como la Cámara de Comercio y Producción de Santiago no se van a prestar a formular denuncias sin estar lo suficientemente documentados. Cabral y Puig Miller cuestionan, con razón, que la ejecución de cualquier proyecto suponga un vía crucis por seis y siete entes públicos cuando todo el proceso se puede resumir al mínimo a través de una ventanilla única. Los tortuosos trámites burocráticos, con sus consecuentes costos adicionales, desestimulan a cualquiera, por más promisoria que pueda ser la iniciativa, sin abordar las dificultades de financiamiento. La burocracia, para que conste, es citada como una de las principales trabas.
Menos expectativa
El ministro de Agricultura, Luis Ramón Rodríguez, parece que tenía sed de prensa. Desde que asumió el cargo no ha dejado de aparecer en los medios con declaraciones incluso que no despiertan crédito. Eso de adelantar que a partir del próximo año los productores agropecuarios tendrán el mejor seguro de la región es una afirmación que ni siquiera genera expectativas. Antes, los productores quisieran que se saldaran las deudas y contar con asistencia técnica y financiera para competir en el mercado nacional e internacional. Al menos, los que han estado con el grito al cielo por todos los obstáculos con que han tenido que lidiar de un tiempo a esta parte. Complace, por supuesto, que Rodríguez tenga los mejores planes para fomentar la producción agropecuaria a tal punto de convertirla en un ejemplo para la región. Dadas las circunstancias, sin embargo, sería prudente bajar la euforia con declaraciones que bordean la fantasía, a las que apenas se presta atención.

