Costosas Entelequias
El colega Hoy ha dado cuenta, en su edición del lunes, de una amplia gama de entelequias con elevadísimo costo para el erario. Como el Gobierno ha planteado la supresión o fusión de más entidades tiene, al menos para evaluar, la Cruzada Cívica, adscrita al Ministerio de Obras Públicas, que cuenta con 296 empleados que reciben todos los meses 1.9 millones de pesos; la Oficina para la Remediación Ambiental de Pueblo Viejo, con 47 y un gasto nominal de 1.0 millón cada 30 días.
Está también la Oficina de Acuerdo de Servicios, de la Dirección de Aduanas, con nada menos que 26 empleados que representan 1.0 millón; la Caja de Ahorros para Obreros y Monte de Piedad, con 351 que reciben 4.2 millones, pero además la Caja de Pensiones y Jubilaciones para Choferes, con 100 y una nómina de 1.6 millones. En la Corporación de Empresas Estatales quedan todavía 59 empleados que devengan 2.0 millones, y el Fondo de Desarrollo del Transporte Terrestre (Fondet), antiguo Plan Renove, cuenta con 231 servidores y una nómina de 6.2 millones. Existe una oficina de coordinación para dar seguimiento a la universidad donada a Haití y otra Consultora de Cooperación, Educación, ciencia y Tecnología. Aparte de muchas otras que tienen funciones similares.
Ola de suicidios
En adición a muchos otros casos que generaron alarma en la población, que siete personas se hayan suicidado en menos de 48 horas invita a algún tipo de reflexión. Algo no anda bien para que una proporción tan significativa encuentre en el suicidio el medio para poner punto final a un conflicto. De la índole que sea. Desde hace tiempo la ola de suicidios, que en ocasiones ha seguido a feminicidios, se ha tornado preocupante. Las causas de la extrema decisión de atentar contra la vida se reducen, en la mayoría de los casos, a económica, emocional, salud y desesperanza. Las autoridades tienen que tomarse su tiempecito para prestar atención a una práctica que frecuentemente cobra nuevas víctimas. Aunque parezcan casos aislados, si se saca bien la cuenta podría concluirse en que el número de personas puede ser bastante alarmante. Debe evitarse que otros sigan los pasos de José Reyes Taveras, Maritza Torres, Jorge Isaac Rodríguez Bretón y Rafael Antonio Luciano López.

