Desde su retiro en Polo, Barahona, el empresario José León Asensio llamó la atención, en una entrevista con Listín Diario, sobre las funestas consecuencias que ha tenido la corrupción para el desarrollo del país.
Por tratarse de un miembro de una de las familias empresariales de más respeto y prestigio en el país, como el Grupo León Jimenes, la opinión de León Asensio representa, por su peso en el medio social y económico, una clarinada. Más todavía al advertir que la corrupción impide la entrada de capitales, con el agravante de que a causa del flagelo podrían marcharse del territorio firmas extranjeras que han adquirido empresas nacionales.
Es una posibilidad que en labios de una figura como León Asensio se presta a muchas conjeturas. Además de la desviación de recursos públicos, la corrupción se manifiesta de diferentes maneras.
El eléctrico y la mejoría de la calidad de la educación son problemas que demandan determinación y recursos. Sin embargo, combatir la corrupción requiere, más que nada, de buena voluntad. Al tiempo de señalar que la nación tiene que prepararse, el mejor ejemplo de su clarinada sobre los efectos de la corrupción lo representa el informe del Foro Económico Mundial, según el cual a causa del fenómeno República Dominicana es uno de los países con menos seguridad y confianza para hacer negocios.
