Página Dos

RADAR

RADAR

La presencia de luminarias del séptimo arte como el puertorriqueño Benicio del Toro, la italiana Claudia Cardinale y la española Victoria Abril expone la relevancia del IV Festival de Cine auspiciado por la Fundación Global, Democracia y Desarrollo (Funglode), del presidente Leonel Fernández. El desfile de las cotizadas estrellas internacionales convirtió en un acontecimiento, al estilo los más glamorosos de su género, la apertura del evento este miércoles en el Teatro Nacional. Lo más importante, sin embargo, es lo que el evento representa como motivación e impulso para el desarrollo de la industria cinematográfica en República Dominicana. El festival, que se inició con la cinta “Mother and child”, se realizará de manera simultánea en Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, Nagua, Higüey y Haití, además de coincidir con la aprobación de una ley que estimula la producción cinematográfica. De hecho, varias cintas dirigidas y protagonizadas por  dominicanos han sido producidas en el país. El festival Funglode, convertido por el brillo de cotizados actores en uno de los grandes acontecimientos artísticos que se celebran en el país, representa el aporte más vigoroso en la promoción y difusión del séptimo arte.

Práctica deplorable

No basta con censurar la estocada que representa para la vida y la salud el hecho de que se ignoraran las señales de emergencia de una ambulancia para ceder el paso en una calle de la ciudad a una caravana de vehículos oficiales. Más triste todavía por tratarse de una práctica recurrente que diariamente afecta a cientos de conductores que tienen que esperar por largo tiempo hasta que pase cualquiera de los muchos funcionarios que gozan del privilegio de escoltas y franqueadores. La nefasto episodio ocurrido  en la avenida 27 de Febrero con Máximo Gómez traduce la dimensión alcanzada por el autoritarismo como cultura del poder político. En la ambulancia cuyo conductor tuvo que esperar por largo rato era transportada una niña que se encontraba en delicado estado de salud. Quizás por órdenes superiores o temor a las consecuencias, pero la sirena no amilanó al agente de tránsito. La barbaridad sí indignó a conductores y transeuntes.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación