El expresidente Hipólito Mejía y el senador Wilton Guerrero volverán a verse la cara en los tribunales el próximo miércoles 28 a propósito de la querella por difamación e injuria casada por el pleno de la Suprema Corte de Justicia.
El recurso interpuesto por Mejía contra Guerrero había sido desestimado a través de un auto del presidente de la Suprema, Mariano Germán. Sin embargo, el pleno acogió una instancia elevada por los abogados Julio Cury y Jesús Féliz Jiménez que descalificaba el auto de Germán sobre la demanda de Mejía contra Guerrero. La querella está basada en unas declaraciones del legislador en el sentido de que Mejía había viajado a México, durante la campaña electoral de 2012, con el piloto del narcotraficante Chapo Guzmán.
Tras tomarse un tiempo que el propio querellante consideró excesivamente largo, el presidente de la Suprema Corte de Justicia desestimó y calificó de improcedente la demanda. Pero como el pleno del tribunal rechazó el auto de Germán, el expresidente Mejía y el senador por Peraviase verán la cara en un proceso que está llamado a convertirse en un acontecimiento mediático. Pero también un desafío sobre la integridad del sistema judicial.
