El presidente de la Asociación de Industriales de Herrera y Provincia de Santo Domingo, Victor Castro, se convirtió en una especie de criado respondón al convocar a ese sector productivo a una profunda autocritica que conduzca a un cambio definitivo en el modelo productivo sin esperar que las iniciativas transformadoras surjan del Gobierno.
No es común que el presidente de una entidad empresarial pida a sus colegas que desnudemos y reconozcamos nuestras fallas, al advertir que la actual estructura industrial no es sostenible ni está en condiciones de exportar. Aunque reclama del Estado jugar un rol de facilitador y superar las debilidades institucionales, el empresario Castro pide a los industriales que se hagan protagonistas de su propia historia con pasos hacia adelante para reconvertir a sus empresas.
Lo bueno de la historia es que ha sido contada por nada menos que el presidente de una asociación de industriales, quien ha advertido que muchos negocios tendrían que cerrar pues ya no tienen razón de ser, pues se mantienen en operación porque cual lazarillo, el estado los lleva de las manos. Más claro, ni el agua.
