Los símbolos patrios ondearon con orgullo durante la concurrida y emotiva 34 edición del Desfile Nacional Dominicano en Nueva York. El calor de la ceremonia representa un signo aleccionador sobre la identidad de una comunidad con sus tradiciones y valores.
Banderines, merengue, bachata y otras expresiones nacionales marcaron el desfile, que contó con la participación, entre otras personalidades, del alcalde Michael Bloomberg, del cónsul dominicano Félix Martínez, del dirigente político Luis Abinader y de Rafael Lantigua como Gran Mariscal.
El presidente del comité organizador, Nelson Peña, volvió a anotarse otro tanto con el recorrido que incluyó carrozas, diablos cojuelos, lechones y grupos musicales. Esa identidad de los dominicanos en Nueva York con los símbolos patrios sintetiza la nostalgia y los vínculos de la diáspora con su territorio y la problemática nacional.
Aunque muchos compatriotas se han integrado a la vida estadounidense, descollando en la política, el deporte y como profesionales, los símbolos que forman parte de su cultura se han mantenido inalterables. Siempre que tienen una oportunidad expresan esa integración que identifica a una comunidad que cuenta con su espacio en Nueva York.
