Si de verdad el Gobierno pretende que la economía retorne al sendero del crecimiento pleno debería anunciar desde ahora que a partir de enero dispondrá de un aumento general de salarios en el sector público, con lo que aplicaría la receta que el presidente Danilo Medina ha sugerido aplicar al sector privado.
Es verdad que en 2013 es imposible incrementar salarios porque los recursos necesarios no están incluidos ni disponibles en el Presupuesto que se ejecuta, pero el sólo anuncio de que a inicios de 2014 se dispondría de un aumento de sueldos, serviría como espaldarazo en la dinamización de la economía en el segundo semestre de 2013.
El presidente Medina ha advertido al empresariado que con los actuales niveles salariales es imposible que una familia pueda adquirir un inmueble y que nada de lo que se vende se puede comprar sin capacidad de consumo.
El sermón cabe perfectamente al propio Gobierno que parece determinado a cumplir con ese vital requerimiento que sigue siendo una meta todavía a cumplir por el sector productivo privado.
