Los cañeros
Tétrico drama
Los trabajadores cañeros, ancianos enfermos que dejaron sus vidas en los bateyes, son la expresión más patética de la injusticia y la inequidad. Trabajaban de sol a sol. Pagaban sus cotizaciones al Instituto Dominicanos de Seguros Sociales (IDSS). Pero al final de sus días su lucha por la vida representa el mismo desafío que en su juventud. En un país donde empresarios, artistas, periodistas, ricos y tránsfugas disfrutan de pensiones privilegiadas, los antiguos cañeros tienen que realizar marchas, sin reparar en las condiciones del tiempo, para que se les reconozcan sus derechos.
En un gesto digno de reconocimiento, el presidente Danilo Medina ordenó que los ancianos fueran pensionados. Pero la decisión, según expresaron los antiguos trabajadores, solo ha beneficiado a apenas un 25% con una retribución que a muchos no les alcanza más que para las medicinas. Para llamar la atención, el jueves volvieron a marchar desde la avenida Nicolás de Ovando hasta el Palacio Nacional. El drama de esos antiguos braceros constituye el signo más elocuente sobre la necesidad de un verdadero sistema de seguridad social. Después de pasar la vida trabajando para subsistir, en su vejez tienen que exponerse para que se les reconozca nada más que su derecho a una pensión.
Suspicaz desinterés
La Dirección de Aduanas alegó que desistió de la querella contra hijos de exfuncionarios y dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) acusados de estafa, porque el caso no aportaba. Para su director Fernando Fernández no tenía sentido que se siguiera gastando dinero en abogados en un proceso que ya no le reportaba nada. El argumento no puede ser más decepcionante y pueril. Más bien un premio a la impunidad.
No se niega la comisión de la supuesta estafa por más de 100 millones de pesos por la cual se sometió a los imputados. Lo que se alega para desistir de la acción es el costo del proceso para entidad que se supone cuenta con su propio departamento jurídico. Tampoco importa el ejemplo ni la sanción contra empleados y relacionados que incurran en similares irregularidades. Porque se supone que la vergonzosa decisión nada tiene que ver con el parentesco de los acusados con exfuncionarios y legisladores del partido en el poder.
