Violencia
Desafía Policía
El jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, ha decidido jugársela con su intervención personal para enfrentar la encrespada ola de violencia que ha despojado a la comunidad de Boca Chica de la seguridad y la tranquilidad.
El asalto que casi cuesta la vida a los turistas italianos Nicolás Mario Foloquiorio y su esposa Francesca Bumi ha sido la gota que ha colmado la copa sobre el auge de una delincuencia que el propio Castro Castillo había definido como una peste. La señora Bumi fue herida de varias cuchilladas por delincuentes que la interceptaron cuando salía de una pizzería para quitarle un bolso que contenía 50 dólares y una cámara fotográfica. Su esposo también recibió varias estocadas cuando trató de defenderla. Pero la agresión contra los turistas es uno de muchos crímenes
y asaltos que perturban a la comunidad de Boca Chica. La misión que encabezará el jefe de la Policía tampoco es la primera que se anuncia para restaurar la seguridad y la tranquilidad en una zona que tiene en el turismo su principal medio de vida. Es obvio que la comunidad requiere de un incremento del patrullaje, pero puede darse por descontado que la represión no es la única respuesta para garantizar la seguridad y la tranquilidad en un poblado también acosado por el desempleo y muchos otros males sociales.

