Quirino
Nerviosismo
El posible o inminente regreso del ex capitán Quirino Ernesto Paulino Castillo, tras cumplir casi nueve años de prisión en Estados Unidos por cargos de narcotráfico y lavado de dinero, ha suscitado una especie nerviosismo o preocupación entre sectores políticos, empresariales, y en el ámbito oficial. Las razones son diversas, pero todas confluyen a lo que dirá o callará Quirino cuando se encuentre entre los suyos, así como saber qué dijo o qué no dijo a la justicia estadounidense por lo que mereció una pena reducida ante tan graves acusaciones de narcotráfico internacional.
No hay dudas de que una densa humareda de misterio rodea todo lo relacionado con tan famoso reo, sin que siquiera se tenga noticia de alguna consecuencia local derivada de sus testimonios ante la fiscalía federal.
Sin un anuncio oficial sobre la liberación de Quirino, ni mucho menos si retornaría al país de manera voluntaria o deportado, ya mucha gente tiene los nervios de punta. Se recuerda que el ex capitán del Ejército fue extraditado a Estados Unidos hace nueve años, tras ser arrestado el 18 de diciembre. Se sabe que Quirino tuvo y mantuvo intensos y extensos negocios con mucha gente que aun en un horno hoy tiritan de frío. Lo mejor es esperar bajo el dicho aquel de que el juego no termina hasta que se acaba.

