Con el usuario
En materia de telecomunicaciones es bastante lo que se ha avanzado, pero no lo suficiente como para que el servicio alcance y beneficie a los más necesitados. Es el gran reto que se ha propuesto el titular del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Gedeón Santos, al asumir la presidencia de la Comisión Interamericana de las Telecomunicaciones (Citel).
Los delegados que participaron en la VI asamblea que se acaba de celebrar en el país coincidieron en la necesidad de prácticas que permitan un mejor crecimiento en beneficio de todos los pueblos americanos. Al menos en República Dominicana ningún otro sector ha crecido tanto y en forma tan sostenida como las telecomunicaciones. Pero aun así urge, como planteó Santos, cerrar la brecha digital e implementar mecanismos para aumentar el acceso a la tecnología y abaratar el servicio.
Puede parecer polémico, pero es una realidad que se tienen que fomentar y fortalecer marcos regulatorios que promuevan la competencia, la inversión, la innovación, la calidad, los derechos de los usuarios y las asociaciones público-privadas. Sin esa cooperación que los delegados suscribieron en la Declaración de Santo Domingo será una quimera la formulación de estrategias para el desarrollo y despliegue de la banda ancha en procura de mejorar la conectividad y el desarrollo económico, social y cultural de los pueblos.
Crédito al campo
El vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), Ernesto Selman, acaba de exponer los riesgos que alejan el financiamiento del sector agrícola. Se trata de un aporte que las autoridades deben tener muy en cuenta si en verdad quieren rescatar y convertir el campo en fuente más dinámica para la economía. Selman, un economista que combina independencia y capacidad, ha planteado la necesidad de reformar la actual estructura agropecuaria para reducir los riesgos y abaratar el financiamiento.
Por fenómenos climáticos y el problema de la competitividad, los bancos, según Selman, prefieren prestar dinero para comprar un carro, que es una garantía física, antes que para fomentar la agricultura. Y es obvio que mientras mayor sea el riesgo, más elevada será la tasa de interés para el campo. Aunque el Gobierno ha prestado particular atención a los productores agrícolas la estructura descrita por el vicepresidente de CREES es un obstáculo que debe tenerse en cuenta.

