Hatuey De Camps
Con el PRD
Hatuey De Camps revalida sus votos con la democracia con la tarea que se ha propuesto como prioridad política número uno: la reconciliación de las partes en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Tiene su propio partido, el Revolucionario Social Demócrata (PRSD), pero De Camps sabe el peso que todavía tiene el PRD, del cual fue incluso un ícono histórico, para el sistema democrático. Y el efecto que tendría en el sistema la desintegración de ese partido.
Es posiblemente el mediador más calificado para conseguir que Miguel Vargas Maldonado, presidente del PRD, e Hipólito Mejía, uno de sus líderes más aclamados, puedan dejar atrás el pasado y trillar una nueva era para la legendaria organización. Sabe los obstáculos que desafían su misión, pero no se amilana.
Mejía y Vargas Maldonado, antes que ceder parecen enroscarse en sus ambiciones, pero lo importante es que De Camps no se rinde. Su vocación democrática la ha puesto por encima incluso de esa gente que dice que se ha dedicado a sembrar el odio y no el amor de forma deliberada. En condiciones como las actuales, en que la frustración es cada vez más manifiesta, las gestiones del presidente del PRSD representan un valioso aporte al sistema democrático.

