Un crimen
Desperdiciar agua
Con la sequía estacionaria que ha provocado un déficit de 80.78 millones de galones de agua por día, es un crimen que se desperdicie una sola gota del líquido. A causa de la falta de lluvia la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) se ha visto compelida a sacar de servicio equipos instalados en el río Haina, que disminuyó su producción en unos 15 millones de galones diarios. La crisis ha sido tan devastadora que en menos de 24 horas el suministro se redujo en alrededor 23 millones de galones.
La falta de conciencia no puede llevar a sacrificar a la población, sobre todo a los sectores más carenciados, con el desperdicio de un recurso tan valioso para todas las actividades de la vida.
El dramatismo con que el director de la CAASD, Alejandro Montás, ha expuesto el impacto de la sequía debería servir para que los consumidores valoren la gran importancia de economizar el líquido. Si la crisis no es más devastadora se ha debido al esfuerzo de la CAASD, hay que reconocerlo, para suplir con camiones la demanda de muchos barrios de la ciudad. La situación no puede ser más alarmante y lo peor es que en medio de la crisis se desperdicie siquiera una gota del líquido, aun sea por una simple fuga en una cañería. No ha de olvidarse que el agua es vida.

