Gobierno de Haití
Con diplomacia
El Gobierno de Haití ha reaccionado con mucha diplomacia sobre el proyecto de ley que restaura la nacionalidad a los afectados por la sentencia del Tribunal Constitucional. Para las autoridades haitianas el proyecto era clave para el diálogo bilateral y las relaciones entre los dos países, pero con relación a la pieza han querido evitar intromisiones. “La política de inmigración es un acto soberano de cada país”, comentó el primer ministro Laurent Lamothe a propósito del proyecto de ley de naturalización que sometió al Congreso el presidente Danilo Medina.
No es casual que se ha mostrado indiferente. Lamothe ha sido comedido al trillar la vía diplomática, con lo que también evita crear algún tipo de roce al abstenerse de opinar sobre la pieza que repone la nacionalidad a los hijos de extranjeros ilegales y que ha contado con un amplio respaldo nacional e internacional.
Aunque sea bien sabido que el Gobierno de Haití estaba decidido a no volverse a la mesa del diálogo con las autoridades dominicanas hasta tanto no se enfrente el problema de las nacionalizaciones con un proyecto que también responde al compromiso de Medina con la comunidad internacional de encontrar una salida humana y legal al impacto del fallo.

