Senado y Aduanas
Por sus connotaciones, es imposible pasar por alto la confrontación entre el presidente del Senado y el director de Aduanas que ha desatado el proyecto de ley que modifica el régimen aduanal. No dejó de causar sorpresa la salida del titular de la Cámara Alta, Reinaldo Pared Pérez, en el sentido de que la Ley de Aduanas no se había aprobado por las reiteradas ausencias del director del organismo, Fernando Fernández. Además que se desconocía que fuese necesario la presencia o la opinión de un funcionario para crear o modificar una ley, Fernández rechazó de manera contundente que haya dejado de atender cualquier invitación del Senado para exponer en torno al proyecto de ley o cualquier otro tema.
El diferendo es fácil de aclarar: solo hay que presentar las pruebas para determinar quién de los dos no dice la verdad. Eso sí, Fernández ha sido enfático en reiterar su oposición a la pieza bajo el argumento de que “responde a un esquema que debilitaría el marco institucional aduanal actual y atrasaría significativamente el proceso de reforma”. Pero una cosa son las consideraciones en torno al proyecto y otra la desatención, como si estuviera por encima de la Constitución y las leyes, a un requerimiento legislativo. Al menos fue lo que adujo el presidente del Senado.
También regidores
Gana fuerza la oposición a que el Gobierno controle los cuerpos de bomberos como parte del sistema de emergencia del 9-1-1. El primero en rechazar tales pretensiones fue el alcalde del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, quien las definió como una locura. Ahora es la Asociación Dominicana de Regidores la que advierte que, además de improcedente, la integración al Ejecutivo de los cuerpos de bomberos se contrapone con principios constitucionales. Otros sectores estiman que la concentración no garantiza un mejor servicio público.
Los cuerpos de bomberos no serán perfectos, pero bajo control de las alcaldías han prestado un valioso servicio a la ciudadanía. Hay algunos, como el del Distrito Nacional, que además de plenamente equipado sus miembros se han capacitado para responder ante cualquier emergencia. El Gobierno tiene que sopesar bien sus intenciones para evitar la burocratización de cuerpos que han cumplido cabalmente con sus funciones.

