Página Dos

Radar

Radar

Incertidumbre

Mundial de Fútbol

 

A dos semanas para la inauguración, las candentes protestas sociales han creado una espesa estela de incógnitas sobre el Mundial de Fútbol. Más que el proverbial espíritu festivo que caracteriza a los brasileños, que por demás tienen el deporte como uno de sus símbolos, en torno al evento, pautado para inaugurarse el 12 de junio, prima la incertidumbre.

En Sao Paulo, una de las ciudades donde se disputarán varios partidos y la mayor de Brasil, miles de personas han tomado las calles para protestar contra los elevados gastos públicos para la celebración del torneo. Pero la escena se repite en Río de Janeiro y otras ciudades hasta formar un cordón que se extiende por toda la geografía.

Lo que ocurre en Brasil, un país cuya economía es una de las más grandes del planeta, es un fenómeno que carece de precedente. La diplomacia con que la presidenta Dilma Rousseff ha tomado los movimientos no ha contribuido a bajar la tensión, sobre todo cuando las movilizaciones, que en principio parecían espontáneas, hoy cuentan con el respaldo de varios colectivos. Aunque el propósito de algunos no sea más que pescar en río revuelto.

El ambiente genera muchas conjeturas, por lo que el Gobierno tendrá que abocarse a medidas extremas para garantizar la seguridad. Algo impropio de una democracia como Brasil.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación