Otro paso
La conversión a gas natural de la Compañía Eléctrica de San Pedro de Macorís, antigua Cogentrix, es otro paso importante para enfrentar el problema eléctrico. La firma, integrada por tres unidades, tiene una capacidad instalada de 300 megavatios, que no son aprovechados por el elevado costo de producción que supone el uso de gasoil.
La extensión del contrato, que finaliza en 2022 y la construcción de una terminal representan un sacrificio mínimo frente a los beneficios que obtendría la nación a través de la renegociación del convenio. Un funcionario de la antigua Cogentrix explicó que con una inversión de 64 millones de dólares la conversión se haría en alrededor de un año.
Aunque algunos sectores han cuestionado la negociación iniciada por el actual vicepresidente de la CDEEE, Rubén Jiménez Bichara, los beneficios son tan significativos que la convierten en una magnífica oportunidad. Menos contaminación ambiental por tratarse de una energía más limpia, incremento de la generación, que bastante se necesita, y una gran economía para el Estado en el complejo negocio de la electricidad. Los toques finales al acuerdo deben completarse cuanto antes para resarcir el costo hundido que ha representado el convenio con la generadora.
Conflicto Refidomsa
El conflicto en la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) tiene otras aristas. Por ahora no se sabe en qué terminará y está por ver si el sindicato de trabajadores de la empresa está en condición de demostrar las irregularidades que ha denunciado. Un emplazamiento al gremio del presidente del Consejo de Administración, Félix Jiménez, ha dado otra vuelta de tuerca al conflicto; más aun con las interrogantes que deja en el aire.
Entre las irregularidades denunciadas por el sindicato se citan incremento de la nómina a través de nombramientos de familiares y relacionados de los miembros del Consejo de Administración, préstamos sin intereses y escandalosos aumentos de sueldos para los ejecutivos. El malestar tiene su origen en la oposición del gerente Héctor Leonel Grullón de satisfacer la demanda de aumento salarial y mejores condiciones de trabajo bajo el alegato de que la empresa pasa por “malos momentos”. El gremio aduce que los malos momentos son solo para los trabajadores.

