Con las 800 mil raciones alimenticias que según el director de los Comedores Económicos se han distribuido a través de las cocinas móviles el balance sobre la asistencia a las víctimas del terremoto del día 12 en Haití no puede ser más encomiable. Máxime si a esa ayuda tangible se agrega el suministro de medicamentos y las atenciones hospitalarias proporcionados por entidades como la Secretaría de Salud Pública. Desde el primer momento tanto el Gobierno como el pueblo se han volcado en ayuda a los afectados por el fenómeno que hasta ahora ha dejado unos 112 mil muertos y espantosos daños materiales. El licenciado Nicolás Calderón comunicó que 92 empleados de los Comedores Económicos trabajan en la preparación y distribución de raciones alimenticias en Haití. La asistencia dispuesta por el presidente Leonel Fernández ha llegado a tiempo, contribuyendo a mitigar las necesidades de una población que ha quedado a la intemperie, después de perderlo todo con el devastador terremoto. La eficiente misión a favor de los damnificados que han cumplido las entidades oficiales que operan en Haití reafirma el espíritu solidario del país frente al dolor, el sufrimiento y la desolación ocasionados por el fenómeno en la hermana nación.
Palomino sin recursos
Si la presa de Palomino está paralizada por falta de recursos no hay que hacerse muchas expectativas en torno a los planes para enfrentar la crisis eléctrica. Se trata de una obra que está llamada a aportar 179.4 megavatios, aparte del beneficio para la agricultura. La presa, a cargo de la firma brasileña Odebrecht, está paralizada porque el Congreso no ha aprobado un préstamo por 155 millones de dólares ni la Secretaría de Hacienda ha desembolsado la contrapartida correspondiente. Según la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) la presa significaría una reducción de 400 mil barriles anuales en la importación de petróleo y la creación de 6,400 empleados directos e indirectos. La obra también contribuiría a bajar la sedimentación del embalse de la hidroeléctrica Sabana Yegua, así como a contener las aguas del río Yaque del Sur. Pero la falta de recursos se ha erigido en un obstáculo en una obra llamada a aumentar la capacidad de producción de electricidad.

