Página Dos

Radar

Radar

En Brasil

Crece tensión

 

La polarización que protagonizan la presidenta Dilma Rousseff y el opositor Aecio Neves ha incrementado la tensión de cara a las elecciones del domingo. Los candidatos, en un virtual empate técnico, aunque con Rousseff encabezando las preferencias por fracciones, ya han agotado todos sus recursos para captar el voto de los indecisos.

En el último tramo, Neves y Rousseff se han cuidado de los golpes bajos y se han centrado en propuestas para devolver el dinamismo a la economía, que se ha contraído en lo que va de año. Desde las elecciones de 1989, cuando Luiz Inacio Lula da Silva fue derrotado en una segunda vuelta por Fernando Collor de Mello, en Brasil no se había registrado un proceso tan polarizado ni que creara tantas expectativas. La división ha generado broncas callejeras entre partidarios de uno y otro candidato.

Los analistas estiman que cualquiera de los dos que gane tendrá que abocarse a fuertes ajustes para recuperar el crecimiento de la economía. Neves, que ha nucleado la oposición en torno a su proyecto, ha insistido en el cambio para mejorar las condiciones de vida de los brasileños. Rousseff ha replicado que gracias a su política el desempleo en Brasil no excede del 5%. Los 148 millones de electores son los que tendrán la última palabra.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación