Gravar remesas
El presidente del Senado de Puerto Rico, Eduardo Bathia, ha garantizado que ese cuerpo rechazará el proyecto de ley que aumenta de un dos a un tres por ciento el envío de dinero al exterior. La pieza, que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados, afectaría a familiares y relacionados de miles de dominicanos que reciben remesas de residentes en la vecina isla. Por su impacto, la población criolla que trabaja en Puerto Rico no tardó en protestar contra el proyecto que aumenta los impuestos a la transferencia monetaria.
Con todo y la afirmación del presidente del Senado y de que en la cámara no haya ambiente para su aprobación el proyecto, con el que el Gobierno busca recaudar 45 millones de dólares anuales para impulsar programas de viviendas a familias de escasos recursos económicos, así como ayudar a personas de avanzada edad, ha generado mucha inquietud. Varios senadores han sacado la cara por los inmigrantes al oponerse y calificar la pieza como un abuso.
Además de desempeñar las labores peor remuneradas, salvo contadas excepciones, es injusto que el inmigrante se penalice con un incremento del gravamen a la transferencia de dinero al exterior. Alienta que los senadores comprendan esa realidad que perjudica a dominicanos y residentes de otros países.
Mujeres agredidas
Que una de cada 10 mujeres haya sido víctima de violencia sexual en algún momento de su vida es una proporción alarmante, que plantea una reflexión sobre los patrones de la relación hombre-mujer en la sociedad.
Más aún cuando la incidencia se ha mantenido a lo largo de los últimos seis años, según los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud (Endesa) correspondiente a 2013. De esa violencia los feminicidios, provocados en la inmensa mayoría de los casos por parejas o antiguas parejas, son la nota que ha disparado el alerta sobre los dramáticos episodios que hoy conmueven la conciencia nacional.
El dato de Endesa, que plantea variadas hipótesis, es para que las autoridades no se anden por las ramas y vayan al fondo de la violencia contra las mujeres. Las sociedades no son violentas por naturaleza, sino por unos factores sociales, económicos, culturales, educativos y otros que las convierten en tales. Y en el caso dominicano, como dice Endesa, con la peor parte para las mujeres.

