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Radar

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Mientras el mundo explora fórmulas para preservar una gota de agua, por aquí se pierden cada día 200 millones de galones de un recurso tan valioso, ya por averías o por desperdicio. Y quien lo dice es nada menos que el director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Alejandro Montás. Las campañas en que se ha insistido de que el agua es vida, por aquí no han calado en la población. El líquido, a pesar de su gran valor, la gente lo desperdicia. Pero las autoridades tienen su elevada cuota de responsabilidad, primero, al no tomar acciones para evitarlo y, segundo, al no corregir las averías que provocan que grandes cantidades se pierdan. Según Montás, más de la mitad del agua que llega al Gran Santo Domingo desde las cuencas hidrográficas se pierde por la caducidad y deterioro de las redes de distribución y por el uso irracional de los ciudadanos por falta de conciencia sobre un recurso no renovable. El consumo total en el Gran Santo Domingo es de unos 450 millones de galones por día. Sin embargo, alrededor del 54% se pierde. Es probable que en ningún otro país se pierda tanta agua como en República Dominicana. Es obvio que las autoridades tienen que contemplar medidas para aprovechar un recurso tan valioso.

Anticipo oportuno

Por más remota que pueda lucir, no puede descartarse de antemano que algún sector abrigue la esperanza de que se privaticen las empresas hidroeléctricas. Amén de que soñar no cuesta nada, por aquí todo es posible. Sin embargo, los indicios descartan que el Gobierno abrigue algún tipo de intención de transferir la generación al sector privado. Más bien prefiere la creación de una empresa pública. Lo contrario. A manera de advertencia puede entenderse la preocupación de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera en torno al interés que se pueda tener de que se privaticen las hidroeléctricas. Las plantas, como reconoce el presidente de la entidad, Antonio Taveras Guzmán, “son un bien estratégico del país que debe estar bajo el control y dominio del Estado dominicano”. La importancia del pacto para enfrentar la problemática del sector eléctrico no está en discusión. Era más que necesario. Pero lo más importante en definitiva es proteger el interés nacional.

 

El Nacional

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