Garantía Haití
Con unas elecciones a la vuelta de la esquina, la presencia de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) es imprescindible para que los comicios no se conviertan en un matadero o en un baño de sangre. Si con la intervención de los agentes para garantizar la seguridad y el orden las votaciones han estado cargadas de tensiones, sin ellos concurrir a las urnas constituiría un auténtico desafío.
De ahí que resulte tan sensata la defensa hecha por Sandra Honoré, jefa de la Minustah, sobre la necesidad de que los cascos azules permanezcan en la vecina nación. Hoy por hoy la atmósfera está al borde del estallido con las protestas contra la corrupción, a las que los haitianos imprimen siempre un tono agresivo.
El presidente Michel Martelly había reclamado, con razón, que los cascos azules, que llegaron a Haití en 2004 tras el golpe de Estado contra Jean Bertrand Aristide, permanezcan en su país hasta después que se celebren las votaciones. No hay que hacer mayores ejercicios para darse cuenta que sin los agentes de la ONU ni los propios candidatos se arriesgarían a realizar campaña con los niveles de violencia que cunde en la población. Tienen que permanecer, aunque se hable de injerencismo.
Mejoría saludable
El balance de la Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad sobre el desempeño del sector educativo es muy alentador. Revela más luces que sombras en el proceso para mejorar el sistema de enseñanza. Destaca, por ejemplo, que el 71% de las acciones educativas han finalizado o avanzan a buen ritmo. Al 31 de diciembre se había concluido un total de 10,017 espacios educativos, 428 laboratorios y 488 bibliotecas.
En su informe la entidad reconoce y exalta que la expansión de la infraestructura escolar carece de precedente en la historia dominicana. Entre las sombras están los concursos para la contratación de profesores. Por la falta de claridad, la entidad, que rindió el informe durante un acto que contó con el embajador de la Unión Europea, recomienda que los resultados de los concursos sean divulgados con todos los detalles, para despejar cualquier duda. Pero los avances que se han logrado resultan auspiciosos toda vez que traducen compromiso en la mejoría del sistema educativo.

