Frente aL dengue Guardia en alto
La dimensión alcanzada por el dengue, que en lo que va de año ha cobrado alrededor de 100 vidas y se han detectado más de nueve mil casos, demandaban una intensa jornada para combatirlo como la convocada por el Gobierno. Todos los factores que inciden en la propagación del mosquito que causa una enfermedad endémica, como aguas estancadas, escombros, plantaciones, desinformación y otros había que atacarlos con la campaña en la que participaron millares de empleados del Gobierno y los ayuntamientos.
Pero la magnitud de la epidemia debe servir a la experiencia de las autoridades sanitarias, que en este caso no actuaron, al menos como aparenta, con la debida anticipación. La gente podrá ser muy remolona en materia de prevención, pero no como para que las autoridades cesen jornadas de orientación contra epidemias como el dengue.
Y la fumigación de criaderos y focos tiene que ser permanente, lo mismo que la jornada de educación a las familias residentes en áreas proclives al desarrollo de la enfermedad. Tantas personas no pueden morir de dengue por falta de prevención o de respuestas. Y si por casualidad se entiende que en la dimensión de la epidemia hay responsables, que se haga una investigación. Pero no se puede bajar la guardia.

