Sobre dengue Pretexto inaudito
Son tantas las interrogantes que plantea, que resulta inaudito que la ministra de Salud Pública cite la supuesta debilidad en la formación de los médicos entre las causas de la alarmante letalidad de la epidemia de dengue.
Se basa Altagracia Guzmán Marcelino en que en las universidades no se está priorizando el perfil de morbilidad y mortalidad de la población.
De su alegato se infiere, entre otras tesis, que la cartera nombra profesionales de la salud sin la evaluación que amerita, pero también que el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (Mescyt) no cumple con la supervisión de la enseñanza en los centros de educación superior.
Y si en verdad ha comprobado diagnósticos errados realizados por profesionales de la salud, entonces no debe conformarse con denunciarlo, como sustento de su afirmación, sino que debe actuar en consecuencia.
¿O es que acaso la salud de la población puede estar en manos de personas que carecen de la debida preparación? La falta de consecuencias deja su aseveración sobre la deficiente formación de los médicos en el plano de pretexto para expiar culpas.
Cuesta aceptar, por demás, que aún sean más de 70 los muertos por dengue y menos de 8,400 casos registrados en lo que va de año se tenga como una de sus principales causas la falta de preparación de los médicos.

